La experiencia piloto desarrollada en Roquefort, en la región de Occitania, tiene como objetivo impulsar y estructurar una oferta de agroturismo sostenible y de calidad, apoyándose en iniciativas ya existentes y reforzando la coordinación entre los sectores agrícola y turístico del territorio. El piloto se concibe como un proceso de experimentación colectiva orientado a mejorar la calidad de la acogida, los servicios turísticos y los compromisos en materia de sostenibilidad.
La iniciativa se basa en una metodología de inteligencia colectiva, que reúne a agricultores, empresas turísticas, administraciones públicas, organismos de gestión de destinos y entidades académicas para co-crear un modelo de agroturismo responsable. A través de grupos de trabajo específicos, el piloto trabaja la observación de las expectativas de los visitantes, la mejora de las prácticas de calidad y la construcción de un relato común en torno al agroturismo sostenible del territorio de Roquefort.
Uno de los ejes centrales de la experiencia es la creación y valorización de un relato agriturístico compartido, que conecta iniciativas locales como la producción de Roquefort, la movilidad sostenible, las visitas a explotaciones, las experiencias sensoriales, la degustación de productos y los itinerarios de senderismo. El piloto busca generar aprendizajes transferibles, reforzar las capacidades de los actores locales y sentar las bases para la continuidad del agroturismo sostenible en Occitania.