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ICT4SILVER « A día de hoy, existe una brecha digital, tanto entre las personas de la tercera edad como en los profesionales de la salud »

Esta semana entrevistamos a Béatrice Durruty, responsable del proyecto ICT4SILVER, un proyecto sobre la economía plateada, que permite a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) del suroeste europeo crear y comercializar productos y servicios basados en las novedades tecnológicas, adaptadas a las necesidades de las personas mayores.

Interreg Sudoe (I.S) : ¿De qué trata ICT4SILVER ?

Béatrice Durruty (B.D) : ICT4SILVER es un proyecto de acompañamiento para las PYMES del suroeste europeo en la puesta en marcha de productos o servicios numéricos destinados a la silver economy. Cuando hablamos de silver economy, hacemos referencia a las personas mayores, profesionales de la salud y familiares de la persona mayor. Este acompañamiento no se centra la I+D, o en el desarrollo de productos, sino en los estudios de uso y las pruebas del producto, en una situación real de uso, para identificar los puntos susceptibles de mejora.

I.S : Por qué las PYMES ?

B.D : Porque a día de hoy, son ellas las que constituyen la mayor parte del tejido económico del suroeste europeo. Partimos de la base de que toda PYME puede ser una PYME de la silver economy. En este proyecto, hablamos más de mercado que de industria. Por ejemplo, incluso un fabricante de puertas, al mejorar su producto, adaptándolo más a las personas mayores, puede acceder a este mercado.

I.S En qué ha beneficiado al proyecto la « transnacionalidad » ?

B.D : Todos los socios se encontraban en estados diferentes de madurez en lo relativo a la silver economy. El País Vasco español estaba más avanzado en las nociones de uso. Nosotros en cambio, estábamos más avanzados en la coordinación del territorio. Por lo tanto, pudimos completar nuestras competencias.

IS : Habéis trabajado directamente con un sector de la población muy concreto, las personas mayores. De aquí a 2050, el suroeste europeo tendrá la población más envejecida de Europa. En vuestra opinión, ¿cuáles son los desafíos que debemos afrontar en lo referente a esta cuestión?

B.D : Existen muchos desafíos, especialmente de carácter social, o incluso organizativos, ya que la organización de la asistencia domiciliaria es difícil de tratar en el territorio. Nos hemos percatado que aunque la problemática es compartida por el conjunto del suroeste europeo, la respuesta es ante todo territorial: no vamos a abordar la cuestión del envejecimiento de la misma forma en el centro de Burdeos que en San Sebastián que en la campiña portuguesa. Por lo tanto, se trata de un gran desafío: es necesario territorializar la respuesta, adaptarla al máximo a la rutina de las personas. Y otro desafío consiste en no ver el envejecimiento solo como un desafío, sino también como una oportunidad: una oportunidad para nuestras PYMES de innovar, una oportunidad de diversificarse sobre nuevos mercados y responder a los desafíos que sean sociales, pero a través de nuevas tecnologías.

IS : Entonces habéis contribuido al desarrollo de nuevas tecnologías al servicio de la población más envejecida, que no es necesariamente muy “high tech friendly”. ¿Cómo ha sido?

BD : Existe una fractura numérica, tanto con las personas de la tercera edad como con los profesionales de la salud. Hoy en día, una enfermera no está equipada necesariamente, en su rutina, con un Smartphone o una Tablet; es necesario revisar estas profesiones. No obstante, ha habido bastantes diferencias entre un producto y otro. Ha habido productos que estaban dotados de mucha tecnología pero que nosotros no vimos. Por ejemplo, teníamos un reloj de teleasistencia muy innovador que permitía la geolocalización pero que parecía absolutamente un reloj. De golpe, el producto se aceptó muy bien, ya que no se percibía como tecnología. Pero, si nos encontramos de lleno con un producto del cual se percibe su tecnología, ellos no lo quieren. Esto ha supuesto un gran desafío para las empresas cuando se dan cuenta de que han fallado al ocultar al máximo el aspecto “tecno” para poder acceder a este mercado. Así mismo, nos hemos adaptado mucho a este nivel de « brecha digital ». Hemos realizado numerosos test a completar, especialmente por el personal sanitario, acerca de su relación con la digitalización. Se han adaptado a ellas, dándoles la posibilidad de parar en caso de no sentirse cómodos. Nos estamos dando cuenta de que la brecha digital no estaba tan ligada a la edad, sino más bien a una cuestión social.

IS : Hoy en día, no podemos seguir escapando de la digitalización: forma parte, cada vez más, de nuestra realidad. Dada su experiencia, ¿qué piensan que podríamos hacer para eliminar esta brecha digital?

BD : Hoy en día, el foco está muy puesto sobre el acompañamiento de las PYMES en la I+D y el desarrollo de nuevos productos. Si mañana existen ayudas a la inversión en los establecimientos sanitarios o de servicios de ayuda a domicilio para recibir el material que va a permitir la utilización de nueva tecnología, será un gran paso. El freno es por supuesto cultural, pero también financiero. Por esto si, por ejemplo, queremos equipar todo un servicio de enfermeras a domicilio para que utilicen un software de seguimiento a domicilio, siempre podremos formar a los profesionales de la salud, pero es necesario en primer lugar ayudar a la adquisición de material, si no será un esfuerzo vano.

IS : ¿Cuál es el valor añadido de ICT4SILVER ?

B.D : La metodología de ensayo que hemos puesto en escena en el proyecto era igual en un país que en otro: hemos testado los mismos productos de la misma forma en España, en Francia y en Portugal, lo que nos permite comparar el uso en un país y en otro, de darse cuenta de las barreras culturales y de acompañar de manera más cercana a las empresas. Por ejemplo, gracias a un estudio de utilización, nos hemos dado cuenta de que la “kinesoterapia” francesa no existe como tal en España y Portugal. De esta forma, la empresa se ha podido adaptar, especialmente su comunicación y su estrategia de marketin.

IS : Su proyecto ya ha finalizado. Muy brevemente, ¿cuáles han sido sus resultados?

B.D : Hemos desarrollado una metodología de ensayo que vamos a poder llevar a otras zonas y países. Hemos acompañado a una quincena de empresas en la adaptación de sus productos: aún es temprano para medir el impacto. Así mismo, hemos podido realizar mejores intercambios con nuestros socios y profundizar nuestras relaciones, que van a continuar fuera del marco Sudoe.

IS : ¿Cómo ha sido acogido el proyecto por las personas mayores ?

BD : Han encontrado positivo y simpático que hayamos probado los mismos productos en los tres países. Los usuarios han estado felices de participar en un proyecto europeo. Por ejemplo, hemos testado unos cojines con altavoces en una residencia y las personas estaban encantadas de poder probar el producto.

IS : En base a lo visto a través de ICT4SILVER, ¿cómo podemos adaptar mejor nuestras políticas a los desafíos de la silver economy?

BD : Actualmente acompañamos muchas PYMES sin evaluar verazmente sus productos. Pienso que las políticas deberían acompañar mejor las PYMES en la evaluación de sus productos para fines comerciales y de eficacia del producto.

IS : ¿Y en el futuro?

BD : Estamos pensando en una alianza entre clusters y living labs a una escala más grande que la del suroeste europeo para difundir la metodología de ensayo que hemos definido. La idea es replicar lo que hemos hecho a otra escala. Así, por ejemplo, si una empresa alemana quiere testar su producto en España, en Francia, en Portugal, o en cualquier otro, podrá tener un punto de contacto para hacer su estudio de uso y acceder al mercado más fácilmente.

Gracias Béatrice !

Para más información : visita la página web de ICT4Silver: https://www.ict4silver.eu/?lang=fr