¿Cómo han reaccionado nuestras parcelas experimentales al episodio de heladas? Primeros aprendizajes del proyecto An-GEL SUDOE

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Los episodios de heladas primaverales registrados a finales de marzo, en un momento de desarrollo vegetativo avanzado, han vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los cultivos frente a eventos climáticos extremos. Esta situación refuerza la necesidad de anticipar estos fenómenos y adaptar las prácticas agrícolas para minimizar su impacto.

En este contexto, el proyecto europeo An-GEL SUDOE (Interreg SUDOE), liderado por ACMG junto a sus socios europeos, trabaja en el desarrollo de herramientas y estrategias que permitan mejorar la resiliencia del sector agrícola a través de la experimentación y la cooperación transnacional.

Anticipación gracias a los modelos meteorológicos

Días antes del episodio de heladas, los modelos de predicción meteorológica, especialmente el modelo GFS, identificaron una entrada de aire frío sobre Europa occidental. Esta información fue compartida entre los socios del proyecto, lo que permitió realizar un seguimiento coordinado del riesgo, anticipar la activación de los dispositivos de medición y preparar de manera eficaz la campaña de observación en los distintos sitios experimentales.

Una campaña experimental coordinada

El 27 de marzo se llevó a cabo una de las acciones clave de esta campaña: un vuelo térmico realizado por L’Avion Jaune, equipado con sensores infrarrojos, que permitió analizar el comportamiento térmico de las parcelas. Esta operación requirió una preparación previa del plan de vuelo adaptado a las zonas de estudio, así como una estrecha coordinación entre los socios del proyecto.

De forma paralela, se realizó un seguimiento de los agricultores implicados para asegurar el cumplimiento de los protocolos establecidos, especialmente en lo relativo a la humedad del suelo y la gestión de la cubierta vegetal.

Objetivos de la campaña

El objetivo de esta campaña fue identificar las zonas más expuestas al riesgo de helada, analizar la variabilidad térmica a escala intra-parcelaria, evaluar la eficacia de los sistemas de protección y comprender mejor el impacto de las prácticas agronómicas aplicadas.

Al mismo tiempo, los socios del proyecto llevaron a cabo análisis similares en sus respectivos territorios, reforzando así el enfoque comparativo y la dimensión transnacional del proyecto.

Evaluación de prácticas innovadoras

Entre las prácticas actualmente en evaluación destacan la humidificación del suelo, que permite favorecer la acumulación de calor durante el día y su liberación durante la noche, y la gestión de la cubierta vegetal, que influye en los intercambios térmicos y puede contribuir a limitar el enfriamiento.

Estas líneas de trabajo buscan aportar soluciones prácticas, eficientes y adaptadas a las condiciones reales del sector agrícola.

Hacia la fase final del proyecto

El proyecto An-GEL SUDOE entra ahora en su fase final, en la que los datos recogidos están siendo analizados y consolidados.

Los resultados obtenidos se presentarán en jornadas técnicas y reuniones de restitución previstas entre los meses de junio y septiembre.