ECOSPHEREWINES de cerca con Luis Marcos, Director General de ADVID – Asociación para el Desarrollo de la Viticultura Duriense

Luís Marcos
¿Qué resultados esperáis conseguir con el proyecto?

A través del Proyecto ECOSPHEREWINES, esperamos contribuir a una mejora significativa de la biodiversidad en los paisajes vitivinícolas de la Región Demarcada del Duero. Nuestro objetivo central es promover buenas prácticas de gestión de los paisajes vitivinícolas que potencien la biodiversidad funcional de los ecosistemas vitícolas, permitiendo optimizar los servicios ecosistémicos y reforzar la resiliencia de los viñedos frente a los retos ambientales y climáticos.

Mediante las acciones previstas, pretendemos generar conocimiento científico y técnico sólido que respalde una toma de decisiones más informada por parte de los viticultores, incentivando la adopción de buenas prácticas vitícolas. En definitiva, buscamos contribuir a un modelo de producción orientado a los tres pilares de la sostenibilidad (ambiental, económica y social), que refuerce asimismo la resiliencia climática del sector vitivinícola.

 

¿Qué supone para ADVID liderar un paquete de trabajo de un proyecto Interreg Sudoe?

Liderar un paquete de trabajo en un proyecto como ECOSPHEREWINES representa, por un lado, el reconocimiento por parte del consorcio del trabajo desarrollado por ADVID a lo largo de los años en biodiversidad funcional y de su capacidad para orientar los resultados hacia las necesidades del sector vitivinícola. Por otro lado, supone una responsabilidad, como estructura de interfaz entre el sistema científico y el sector vitivinícola, de promover estrategias y planes de acción basados en el conocimiento generado y adaptados a la realidad del sector.

 

¿Por qué crees que es clave la cooperación internacional en una iniciativa como ECOSPHEREWINES?

A lo largo de sus 43 años de actividad, ADVID ha promovido de forma constante alianzas internacionales con el fin de fomentar el intercambio transfronterizo de conocimiento en el sector vitivinícola y de acompañar las tendencias y desafíos a escala global. Esta experiencia ha demostrado que muchos de los retos son comunes a la mayoría de los países vitivinícolas, como la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

En este contexto, iniciativas como ECOSPHEREWINES ponen de manifiesto que la cooperación internacional es esencial, ya que permite compartir y transferir conocimiento, experiencia y soluciones prácticas adaptables a diferentes realidades regionales. El proyecto reúne socios de Portugal, España y Francia, lo que facilita el intercambio de buenas prácticas y la aplicación de soluciones óptimas, generando un impacto positivo en el sector vitivinícola de toda la región SUDOE.

 

¿Cuál es la aportación técnica de ADVID a ECOSPHEREWINES?

ADVID desempeña un papel técnico y científico, así como de implicación directa del sector vitivinícola en ECOSPHEREWINES, apoyándose en su estrecha relación con sus asociados y otros agentes del sector, así como en su experiencia en I+D y en el trabajo desarrollado por su departamento CoLAB Vines&Wines.

En el marco del proyecto, contribuimos a la revisión del estado del arte sobre infraestructuras verdes y gestión ecológica de los viñedos, a la caracterización de los paisajes vitícolas del Alto Duero y a la identificación de los factores que influyen en la adopción de estas prácticas por parte de los productores. Asimismo, lideramos la definición e implementación de soluciones basadas en la naturaleza en las áreas de experimentación y, como coordinadores del GT3, dinamizamos la red de entidades responsable de la transferencia de conocimiento, la capacitación y la conexión con el sector. Gracias a nuestra articulación con la comunidad científica y los agentes vitivinícolas, garantizamos una difusión eficaz de los resultados y promovemos un impacto real en la transición hacia prácticas más sostenibles en los viñedos.

 

Con la mirada puesta en el futuro, ¿qué supondrá para vosotros haber participado en este proyecto?

La participación en ECOSPHEREWINES representa un hito relevante para ADVID, al permitir consolidar su posición como entidad de referencia en la promoción de buenas prácticas vitícolas. Los resultados y el conocimiento generados en el marco del proyecto respaldarán una toma de decisiones más informada sobre infraestructuras verdes, identificando las prácticas y metodologías más adecuadas para su implementación entre nuestros asociados y socios.

A futuro, consideramos que esta experiencia reforzará nuestra capacidad de innovación y ampliará nuestra red de cooperación, impulsando nuevas iniciativas y colaboraciones. El impacto del proyecto se extenderá más allá de la Región Demarcada del Duero, Patrimonio Mundial de la UNESCO, contribuyendo a influir positivamente en la adopción de prácticas vitícolas más sostenibles a nivel internacional.