Esta sección busca presentar a cada beneficiario, explicar su sector y describir su trabajo en el marco del proyecto. Hoy es el turno de Ana Galvão y Catarina Mendes, del Instituto Superior Técnico (IST).
¿Qué es el Instituto Superior Técnico?
El Instituto Superior Técnico (IST) es la mayor escuela de ingeniería, arquitectura, ciencia y tecnología de Portugal y está considerada una de las instituciones de ingeniería más prestigiosas de Europa. Fundado en 1911, impulsó una profunda renovación en los métodos de enseñanza de la ingeniería en Portugal.
En la actualidad, el IST forma parte de la Universidad de Lisboa y cuenta con tres campus. Desarrolla actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), que abarcan 10 departamentos docentes y 19 unidades de investigación, y acoge a 12.017 estudiantes, además de 1.056 profesores e investigadores.
¿Cuánto tiempo lleváis trabajando en el IST y cuál es vuestra trayectoria y función en la institución?
Ana Galvão: Trabajo en el IST desde 2003, primero como Profesora Asistente Invitada y, desde 2009, como Profesora Auxiliar. Mis principales funciones incluyen la docencia y la investigación, que se desarrollan también a través de la supervisión de estudiantes de Máster y Doctorado, quienes tienen la posibilidad de realizar sus tesis en el marco de proyectos de investigación.
También desempeño responsabilidades de gestión, actualmente en la coordinación del Grado en Ingeniería Ambiental y en el Consejo Pedagógico.
Catarina Mendes: Empecé a trabajar en el IST hace aproximadamente un año. Obtuve una beca de investigación como estudiante de máster en el marco del proyecto SOLLAGUA, que constituye, por tanto, mi primera experiencia profesional en el ámbito de la investigación. Realicé el grado y el máster, que acabo de finalizar, en Ingeniería Ambiental en el Técnico. En el contexto del proyecto SOLLAGUA, doy seguimiento a los objetivos asignados al IST, proporcionando el apoyo necesario, que abarca desde la traducción y elaboración de documentos hasta trabajos de laboratorio.

¿Qué os gusta de vuestro trabajo?
Ana G.: En la parte docente, lo que más disfruto es el contacto con el alumnado, especialmente ese momento “¡ajá!” en el que entienden algo. En investigación, es ese mismo momento en equipo, cuando conseguimos explicar los resultados que hemos obtenido. También disfruto mucho explorando una pregunta de investigación en equipo, que despierta nuestra curiosidad científica, y diseñando experimentos que nos permiten estudiarla.
Catarina M.: Como se trata de mi primer trabajo en este ámbito, es extremadamente gratificante sentir que por fin me estoy especializando en algo, en este caso, en soluciones basadas en la naturaleza. Siento que estoy aprendiendo constantemente, porque estoy en contacto con personas muy talentosas y con mucha experiencia. Sin duda, una de mis partes favoritas es la posibilidad de viajar, conocer a gente de diferentes lugares y descubrir otros proyectos.
¿Es vuestra primera participación en un proyecto de la UE?
El IST tiene ya una larga experiencia en proyectos europeos, incluidos proyectos Interreg, y el intercambio de ideas con equipos muy diversos es siempre muy enriquecedor y gratificante. Los proyectos colaborativos transnacionales son especialmente interesantes porque abarcan una zona geográfica más reducida, lo que aporta una mayor proximidad. Esto permite identificar similitudes, pero también comprender las diferencias y aprender de esta diversidad, para transferir aquello que pueda adaptarse a cada realidad.
¿Qué hace que SOLLAGUA sea interesante para el IST?
SOLLAGUA se centra en las soluciones basadas en la naturaleza (SBN), un ámbito emergente con mucha fuerza en Europa y que, por su base natural, creemos que aporta una contribución significativa a la sostenibilidad. Por otro lado, el objetivo de SOLLAGUA es responder a las necesidades de agua en zonas rurales, que se enfrentan cada vez más a situaciones de escasez hídrica, especialmente en la región mediterránea.
El IST viene desarrollando investigación en SBN y en reutilización de agua, y SOLLAGUA permite aplicar directamente los conocimientos adquiridos previamente y ponerlos al servicio de la población.
¿Cuál es la misión del IST en el proyecto SOLLAGUA?
El IST coordina el Grupo de Trabajo 2, dedicado al desarrollo de una Estrategia para la implementación de los Water-Oriented Living Labs (WOLLs). En este grupo de trabajo también se elaborará un Plan de Acción para facilitar la adopción de dichos laboratorios vivos en este contexto.
¿En qué estáis trabajando en este momento?
En este momento estamos ultimando el entregable «Estrategia de SOLLAGUA para los Water-Oriented Living Labs (WOLLs)». El objetivo de este documento es facilitar la replicación y el desarrollo de laboratorios vivos, especialmente en lo que respecta a la reutilización de aguas residuales en zonas rurales.
Además, estamos apoyando a Águas do Tejo Atlântico, entidad también socia del proyecto, en el proceso de instalación del demostrador portugués, que se ubicará en la estación depuradora de aguas residuales de Lourinhã, en el centro de Portugal. Este demostrador consistirá en lechos de macrófitas de flujo horizontal con una superficie de 8 m², destinados al tratamiento de aguas residuales que solo han pasado por un proceso de pretratamiento (cribado, desarenado y desengrasado). Para reutilizar esta agua en el riego de cultivos, se aplicará además un proceso de desinfección mediante radiación ultravioleta.
¿Cuáles son los principales retos actualmente?
La construcción del demostrador es actualmente el mayor desafío, debido a la implicación de proveedores externos y a las condiciones meteorológicas que afectan a la instalación de los equipos.
¿Cuáles son las principales conclusiones hasta la fecha?
Existen diferencias importantes entre los tres países en lo que respecta a las necesidades de agua en relación con su disponibilidad: en Portugal y España, la distribución del agua a lo largo del año es menos uniforme que en Francia, y los agricultores sienten más la escasez. Por este motivo, en Portugal y España hay una mayor apertura e interés en utilizar aguas residuales tratadas para el riego agrícola. En Francia, aunque la disponibilidad hídrica es mayor y el interés por la reutilización es menor, los agricultores ya reconocen que esta situación cambiará en el futuro debido al cambio climático.
¿Cuál creéis que será la contribución de SOLLAGUA una vez finalizado el proyecto en términos científicos, sociales y económicos?
SOLLAGUA proporcionará herramientas para que la reutilización de agua en zonas agrícolas pueda llevarse a cabo mediante sostenibles y respetuosas con el medioambiente. La aplicación de estas herramientas se enmarcará en Laboratorios Vivos, que son espacios de colaboración entre empresas, academia, instituciones públicas y sociedad civil. Al reunir a distintos actores en la construcción de soluciones para un problema común (en este caso, la falta de agua), se tienen en cuenta diferentes perspectivas desde el principio, lo que aumenta de forma significativa la probabilidad de éxito de las iniciativas.
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