Entrevista: 10 preguntas para… el IRIT

IRIT ES

Esta sección busca presentar a cada beneficiario, explicar su sector y describir su trabajo en el marco del proyecto. Hoy le toca el turno a Rahim Kacimi, del Institut de Recherche en Informatique de Toulouse (IRIT).

¿Qué es el IRIT?

El Institut de Recherche en Informatique de Toulouse (IRIT) es una de las mayores unidades mixtas de investigación de Francia y un actor clave de la investigación en la región de Occitanie. Gracias a su base multisectorial (CNRS, universidades de Toulouse), el IRIT desempeña un papel estructurador en informática y tecnología digital, con un impacto reconocido a nivel regional y nacional.

La investigación del IRIT se centra en cinco áreas principales: diseño de sistemas fiables y comunicantes, modelización del mundo real, cognición e interacción, sistemas adaptativos autónomos y transformación de datos en información inteligible. Este trabajo se aplica a áreas estratégicas como la salud, la ciudad inteligente, el transporte, la ciberseguridad y la e-educación, con una acción transversal en computación, datos e inteligencia artificial.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando en el IRIT y cuál es tu trayectoria y función en la institución?

Soy miembro del IRIT desde 2006, año en que comencé un doctorado en el INP de Toulouse (2006-2009) antes de pasar a ser profesor en la Universidad de Toulouse. Mi labor investigadora forma parte de un equipo especializado en redes y sistemas en tiempo real (T2RS).

Estoy especializado en redes inalámbricas, con especial interés en el diseño y la optimización de protocolos y arquitecturas en este campo. Mi trabajo abarca las redes de sensores, el Internet de las Cosas (IoT) y las redes vehiculares, con aplicaciones concretas en diversas áreas: el medio ambiente y la biodiversidad, la ciudad inteligente, los sistemas de transporte inteligentes (ITS), etc. Gracias a estos conocimientos, contribuyo al desarrollo de soluciones innovadoras para mejorar la conectividad, la resiliencia y la eficiencia de las infraestructuras digitales en diversos contextos.

¿Qué te gusta de su trabajo?

Lo que más me gusta de mi trabajo es transmitir conocimientos, ya sea a través de la enseñanza o la investigación. Formar a las nuevas generaciones y contribuir al avance del saber científico es una verdadera fuente de motivación.

Asimismo, también me apasiona poder utilizar las tecnologías de la información y comunicación (TIC) para abordar problemas reales. En concreto, como he mencionado, mis investigaciones sobre redes inalámbricas tiene aplicaciones en ámbitos clave como la vigilancia del medio ambiente y las ciudades inteligentes. Estos temas abordan importantes retos sociales, sobre todo en términos de sostenibilidad y gestión de recursos.

Por último, el carácter multidisciplinar de estos proyectos es especialmente gratificante, ya que trabajar con expertos de distintas disciplinas nos permite intercambiar enfoques y encontrar soluciones innovadoras adaptadas a los desafíos actuales.

¿Es tu primera participación en un proyecto de la UE?

No es la primera vez que participo en una iniciativa europea. Ya he tenido la oportunidad de contribuir a proyectos en los que participan varios socios académicos e industriales de carácter transfronterizo. Me gustan especialmente los proyectos de colaboración transnacional porque me permiten reunir un amplio abanico de conocimientos especializados, abordar los retos desde distintos ángulos y trabajar en un entorno multidisciplinar y multicultural. Estas colaboraciones ofrecen una gran riqueza de intercambios e innovaciones, al tiempo que permiten tener un impacto más amplio gracias a la puesta en común de recursos y competencias.

¿Qué hace que SOLLAGUA sea interesante para el IRIT?

IRIT se unió a SOLLAGUA porque la reutilización y la gestión del agua son cuestiones cruciales, al igual que todos los retos medioambientales actuales. Como laboratorio comprometido con la transformación digital y la optimización de sistemas, vemos este proyecto como una oportunidad para aportar nuestra experiencia en digitalización y diseño de soluciones frugales.

Igualmente, SOLLAGUA nos proporciona un terreno de experimentación único para probar y validar nuestras soluciones en un marco real. Es un entorno ideal para ecologizar nuestras tecnologías y evaluar su eficacia en condiciones reales, garantizando al mismo tiempo que responden a los retos específicos de la gestión del agua y pueden implantarse a mayor escala. Mediante estas soluciones digitales, pretendemos mejorar la recogida y el análisis de datos, optimizar los procesos de filtración natural y apoyar la transición hacia prácticas más sostenibles y fáciles de desplegar.

¿Cuál es la misión del IRIT en el proyecto SOLLAGUA?

La misión del IRIT en el proyecto SOLLAGUA es desarrollar soluciones innovadoras para la monitorización y el control remoto de plantas filtrantes [la fitodepuración o lagunaje es un proceso natural de tratamiento de aguas residuales que utiliza plantas y microorganismos para filtrar y depurar el agua] utilizando tecnologías IoT avanzadas. Estamos diseñando sistemas inteligentes que permiten la evaluación en tiempo real, garantizando así un seguimiento óptimo del rendimiento de los filtros naturales.

Además, estamos trabajando en la creación de gemelos digitales de los fitosistemas, lo que nos permite comprender mejor cómo funcionan y optimizar su eficiencia. Este enfoque también nos está ayudando a facilitar la reproducción de estas soluciones de filtración ecológica a gran escala, contribuyendo así a la gestión sostenible del agua. De este modo, nuestra contribución pretende que estos sistemas de filtración sean más eficaces, accesibles y fáciles de instalar.

¿En qué estás trabajando en este momento?

En esta fase, nuestro trabajo como parte del proyecto SOLLAGUA se centra en dos aspectos clave: la monitorización en tiempo real de los filtros naturales usados en la Universidad de Toulouse mediante tecnologías IoT y el desarrollo de un marco metodológico para su gemelo digital. Hemos desplegado una red de sensores de baja potencia para monitorizar parámetros clave como el flujo de agua, la humedad del suelo y los escáneres de suelo. Estos sensores están integrados en una arquitectura de edge computing, lo que permite procesar los datos localmente antes de transmitirlos a la plataforma en la nube neOCampus. Al mismo tiempo, estamos avanzando en la caracterización del consumo de energía eléctrica de los sistemas de bombeo de agua y de todos los componentes del sistema IoT, con vistas a evaluar la frugalidad de esta solución de filtración.

¿Cuáles son los principales retos a los que te enfrentas actualmente?

Nuestros principales retos son optimizar el consumo energético de los sensores, integrar los datos para el gemelo digital y adaptar los sensores a las necesidades específicas de la investigación. Es esencial reducir el consumo de energía al tiempo que se garantiza una transmisión de datos fiable, lo que implica soluciones autónomas como la energía solar y protocolos optimizados. La armonización y calibración de los datos son cruciales para modelizar con precisión el fitosistema. Además, como los sensores comerciales no siempre cumplen los requisitos experimentales, a veces tenemos que modificar su uso, lo que supone retos de integración.

¿Cuáles son las principales conclusiones hasta la fecha?

Nuestro trabajo ha confirmado la viabilidad de la monitorización en tiempo real de la fitodepuración mediante sensores IoT, y también ha permitido controlarla a distancia. La integración mediante edge computing ha reducido la latencia y optimizado el consumo energético. Junto con el sistema de perfilado energético, podemos calcular la energía necesaria y los sistemas de producción fotovoltaica para instalar los filtros en lugares remotos o con poco acceso a la red eléctrica. Dicho enfoque asegura una autonomía energética óptima, mientras garantiza el seguimiento constante y una mayor eficiencia del sistema. Estos avances refuerzan la viabilidad de la fitodepuración como solución sostenible para la gestión del agua.

¿Cuál crees que será la contribución de SOLLAGUA una vez finalizado el proyecto en términos científicos, sociales y económicos?

Una vez finalizado, el proyecto SOLLAGUA supondrá una importante contribución en términos científicos, sociales y económicos. Desde el punto de vista científico, hará avanzar los conocimientos en el ámbito de la gestión sostenible del agua, especialmente en lo que respecta al uso de tecnologías IoT y gemelos digitales para monitorizar y optimizar los sistemas de filtración natural. De este modo, el proyecto podría abrir nuevas vías de investigación sobre la integración de estas tecnologías en soluciones ecológicas y de bajo coste para zonas sensibles.

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