


El proyecto europeo SocialForest ha celebrado una serie de talleres técnicos en España, Francia y Portugal en los que reunió a gestores forestales, administraciones, investigadores y actores locales para avanzar en el diseño de una Estrategia Forestal Transnacional adaptada a los retos del cambio climático en el espacio SUDOE.
Los encuentros se centraron en los tipos de hábitats representativos: los pinares mediterráneos de la Región de Murcia y de Aquitania, las dehesas de Castilla-La Mancha y del Alentejo, y los bosques endémicos de sabina en la provincia de Soria. El objetivo no era crear una estrategia nueva, sino profundizar y adaptar las ya existentes a la realidad concreta de estos ecosistemas, combinando conocimiento científico y experiencia del territorio.
Los talleres partieron de un diagnóstico previo, elaborado a partir de análisis biofísicos y entrevistas con actores locales, que puso de relieve problemas comunes como el aumento de las sequías, la pérdida de rentabilidad de los aprovechamientos tradicionales, el envejecimiento de las masas forestales y el abandono rural. En los pinares murcianos, el estrés hídrico, las plagas y el riesgo de incendios concentran las principales amenazas; en las dehesas, la falta de regeneración del arbolado y la caída de la ganadería extensiva; y en los sabinares de Soria, las dificultades de gestión derivadas del aislamiento, la baja rentabilidad y las restricciones normativas.
A partir de este diagnóstico, los participantes trabajaron en la definición de los objetivos prioritarios de gestión y en la evaluación de cómo distintas medidas forestales influyen en los servicios ecosistémicos, como la regulación del agua, la biodiversidad, la prevención de incendios o el desarrollo socioeconómico local. También se debatieron nuevas propuestas para mejorar la adaptación de estos sistemas al cambio climático, desde tratamientos selvícolas y gestión del pastoreo hasta la diversificación de usos, el ecoturismo o los pagos por servicios ambientales.
Las conclusiones de estos talleres sirven de base para clasificar las medidas según las estrategias nacionales y orientarlas hacia enfoques de resistencia, resiliencia o transición, en función del nivel de vulnerabilidad de cada territorio. De este modo, SocialForest avanza hacia una herramienta práctica que permita a los gestores locales tomar decisiones coherentes, alineadas con las políticas públicas y adaptadas a los desafíos climáticos y sociales de los bosques del suroeste europeo.