La seca es hoy uno de los principales problemas de las dehesas de la península ibérica. Provoca el debilitamiento y la muerte de encinas y alcornoques, y en ella influyen tanto patógenos del suelo, como el hongo Phytophthora cinnamomi, como factores de estrés como la sequía.
En el marco del proyecto Interreg Sudoe SocialForest, el sitio piloto de Castilla-La Mancha trabaja para frenar este decaimiento en una dehesa de encinas y alcornoques. Allí se aplican tratamientos por endoterapia, que se inyectan directamente en el tronco, y actuaciones sobre el suelo para mejorar la salud del arbolado.
Cuidar la dehesa es proteger un paisaje, su biodiversidad y la economía rural que depende de ella. En este vídeo te mostramos el trabajo que se está haciendo sobre el terreno.