Aguieira advierte de un aumento constante de las cianobacterias tóxicas y de un riesgo ecológico cada vez mayor

Albufeira de Aguieira

El embalse de Aguieira, uno de los ecosistemas acuáticos más importantes del centro de Portugal, tanto por su papel en el sector energético como por su importancia medioambiental y recreativa, se enfrenta a una situación preocupante tras décadas de presencia de cianobacterias potencialmente tóxicas. Los análisis realizados desde 1989 revelan valores elevados y persistentes de clorofila-a, así como la presencia recurrente de especies productoras de toxinas.

En los últimos años, se han detectado especies como Microcystis aeruginosa, Aphanizomenon flos-aquae y Anabaena flos-aquae durante los meses de verano y otoño, coincidiendo con las condiciones más favorables para su proliferación. Algunos episodios superaron ampliamente los valores de referencia de riesgo establecidos por la OMS, y los estudios más recientes confirman que algunas cepas presentes en el embalse contienen genes asociados a la producción de microcistinas.

El aumento de nutrientes en el agua, especialmente fósforo y nitrógeno, asociado a las prácticas agrícolas y a los vertidos urbanos, se perfila como uno de los factores más determinantes. Del mismo modo, las lluvias intensas, las sequías prolongadas y el aumento de la temperatura están generando condiciones que favorecen ciclos repetidos de proliferación.

Las consecuencias ecológicas y sociales ya se han dejado sentir. En 2024, se desaconsejó el baño en varias playas fluviales, y los expertos advierten de que la situación podría agravarse si no se adoptan estrategias de seguimiento continuo y de reducción de los aportes de contaminantes.

El embalse de Aguieira se ha convertido en un claro ejemplo de cómo la presión humana y el cambio climático están redefiniendo el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos portugueses y subraya la urgencia de avanzar hacia modelos más sostenibles de gestión del agua.