Las cianobacterias, organismos habituales del fitoplancton presentes en ríos, embalses y otros ecosistemas acuáticos, pueden experimentar proliferaciones masivas cuando concurren condiciones ambientales favorables como altas temperaturas, abundante radiación solar, escasa circulación del agua y un exceso de nutrientes. Estos episodios pueden causar importantes impactos ecológicos, sanitarios y económicos, ya que reducen el oxígeno disuelto, alteran el equilibrio de los ecosistemas acuáticos y pueden liberar toxinas peligrosas para la salud humana y animal.
En un contexto de aceleración de estos fenómenos debido al cambio climático, el proyecto apuesta por estrategias centradas en la prevención y el control temprano. El objetivo es desarrollar herramientas de bajo coste que permitan identificar señales iniciales de proliferación, facilitar una actuación temprana y, cuando sea necesario, aplicar medidas de remediación sostenibles que minimicen los efectos nocivos sobre el medio ambiente.
Para ello, el consorcio trabajará en diversas zonas piloto distribuidas en los tres países socios. En Portugal se analizarán varios tramos de los ríos Dão y Mondego, así como los embalses de Aguieira y Ribeiradio; en España se estudiará el entorno de l’Albufera de València y varios embalses de la cuenca del Guadalquivir; mientras que en Francia se seleccionarán distintos puntos de la cuenca del río Garona, además de varios lagos y embalses representativos.
Las acciones incluyen muestreos ambientales y análisis de sedimentos para comprender la dinámica de las proliferaciones y su relación con los factores físicos y químicos que las desencadenan, lo que permitirá priorizar áreas de intervención y mejorar la gestión de estos episodios a largo plazo.
El proyecto, denominado “Cyan’EAU – Sistemas innovadores para el control de la proliferación de cianobacterias en las aguas interiores del Sudoe”, cuenta con un presupuesto superior a 1,6 millones de euros, reúne a entidades científicas y gestoras del agua de los tres países y se desarrollará hasta 2028, incluyendo también actividades de formación y transferencia de conocimiento dirigidas a los responsables de la gestión de los recursos hídricos.