Tras su primer año de trabajo, el proyecto europeo Soil&WineResidues ha completado el diagnóstico inicial de las zonas piloto y ha puesto en marcha TERRAVITIS y ECOLAB, sus dos líneas de experimentación orientadas a mejorar la salud de los suelos y valorizar los residuos lignocelulósicos generados por el sector vitivinícola.
Durante su primer año de ejecución (junio 2025 a mayo 2026), Soil&WineResidues ha pasado de la planificación a la generación de una base común de conocimiento, coordinación y experimentación para avanzar hacia un sector vitivinícola más circular y ecoeficiente en el espacio SUDOE.
Una de las principales tareas desarrolladas ha sido el diagnóstico inicial sobre el estado de los suelos de viñedo, la gestión de los residuos lignocelulósicos, el uso de pesticidas y los principales condicionantes técnicos, legales, ambientales, económicos y sociales que pueden influir en la transición hacia modelos más sostenibles.
Este trabajo permitió construir una visión compartida entre las regiones participantes de España, Francia y Portugal y sentar las bases para orientar las siguientes fases del proyecto.
Soluciones adaptadas a las necesidades de cada territorio
El diagnóstico técnico se complementó con la participación directa de agentes locales a través de encuestas, seminarios y sesiones participativas presenciales desarrolladas en las tres zonas piloto del proyecto: O Val do Salnés, en España; Gaillac, en Francia; y Beja, en Portugal.
La información recogida permitió conocer de primera mano las necesidades y prioridades de viticultores, bodegas, administraciones y otras entidades vinculadas al territorio.
Aunque existen retos compartidos, el proceso dejó ver las diferencias y necesidades de las tres zonas experimentales. En O Val do Salnés destacaron especialmente cuestiones relacionadas con la gestión de la biomasa, la mejora de los suelos y la reducción de los impactos asociados a los tratamientos fitosanitarios. En Beja adquirieron mayor peso la adaptación al cambio climático, la fertilidad del suelo y la eficiencia en el uso de los recursos, mientras que en Gaillac sobresalió el interés por la innovación, la valorización de residuos y la obtención de productos de mayor valor añadido.
Estas diferencias refuerzan uno de los planteamientos centrales de Soil&WineResidues: trabajar con una metodología común a escala transnacional, pero desarrollando soluciones que puedan adaptarse a las características y necesidades de cada territorio vitivinícola y de las personas que lo gestionan.
Las actividades participativas permitieron, además, detectar cuestiones que van más allá de los aspectos estrictamente técnicos. A modo de ejemplo, en el encuentro celebrado en O Val do Salnés, la gestión fitosanitaria generó un amplio debate sobre la necesidad de tratamientos, su eficacia, los cambios normativos, la disponibilidad de alternativas y la convivencia entre la actividad vitícola y las zonas residenciales. Las personas participantes reclamaron, entre otras cuestiones, una información más clara, formación práctica y alternativas suficientemente contrastadas antes de su aplicación en el sector.
Pilotos TERRAVITIS y ECOLAB
En paralelo al diagnóstico territorial, en este primer año el consorcio de Soil&WineResidues puso en marcha sus dos principales líneas de experimentación: TERRAVITIS y ECOLAB.
En el marco del piloto TERRAVITIS se realizó el muestreo inicial de suelos en parcelas experimentales situadas en España (bodega Paco & Lola), Francia (Vinovalie) y Portugal (Herdade da Figueirinha), se acondicionaron las muestras y se distribuyeron para los análisis fisicoquímicos, ecotoxicológicos, de pesticidas y biológicos. Estos trabajos permitirán profundizar en el conocimiento del estado de los suelos vitícolas de las zonas de estudio y generar información comparable entre los tres países.
Por su parte, ECOLAB se centra en explorar nuevas posibilidades para los residuos lignocelulósicos generados por la actividad vitivinícola. Durante este primer año se han recogido muestras procedentes de los tres países, que posteriormente fueron preparadas y acondicionadas (liofilizadas y tamizadas) para iniciar diferentes ensayos de valorización.
Entre las posibilidades estudiadas se encuentran su aprovechamiento para la obtención de biogás, su utilización como enmiendas o la extracción de fracciones de interés para aplicaciones farmacéuticas y otros materiales de valor añadido.
Estas actuaciones permitieron que los socios comenzaran las actividades asignadas con muestras comparables, información común y criterios metodológicos compartidos, conectando el diagnóstico territorial con el trabajo experimental y soluciones aplicables al sector vitivinícola.
Previsión para el segundo año de actividad
Además del trabajo técnico y experimental, durante el primer año el proyecto ha desarrollado actividades de comunicación, transferencia y capitalización a través de jornadas, seminarios, entrevistas, congresos, vídeos divulgativos, medios de comunicación y redes sociales.
El objetivo es acercar progresivamente el conocimiento generado a los diferentes agentes del sector vitivinícola y facilitar que las soluciones desarrolladas puedan trasladarse posteriormente al territorio.
Tras este primer año, el balance del proyecto es positivo. Soil&WineResidues dispone ya de un diagnóstico común, ha activado sus principales pilotos experimentales y cuenta con mecanismos compartidos para coordinar el trabajo entre las entidades participantes.
Durante el segundo año, comprendido entre junio de 2026 y mayo 2027, el proyecto se centrará en consolidar los pilotos TERRAVITIS y ECOLAB, profundizar en la caracterización de suelos, pesticidas y residuos, avanzar en las metodologías comunes y reforzar las herramientas destinadas a transferir los resultados al sector.
Los primeros resultados obtenidos en los pilotos también permitirán avanzar en el desarrollo de futuras buenas prácticas y fortalecer las conexiones de Soil&WineResidues con otras iniciativas europeas relacionadas con la sostenibilidad vitivinícola, la bioeconomía circular, los suelos y la innovación rural.
En general, la actividad de Soil&WineResidues se alinea con prioridades europeas como la valorización de residuos, la reducción de impactos ambientales, la salud del suelo, la adaptación climática y la transferencia de soluciones innovadoras al territorio. Ello es coherente con la Agenda 2030, el Pacto Verde Europeo, la Estrategia “De la Granja a la Mesa”, la Estrategia Europea de Suelos 2030 y la Misión “A Soil Deal for Europe”.
Soil&WineResidues es un proyecto de innovación aplicada impulsado por un consorcio de 15 entidades, liderado por la Misión Biológica de Galicia – CSIC, y cofinanciado por el programa europeo Interreg Sudoe Programme. El periodo de ejecución es de tres años entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2028.






