El proyecto europeo RETSCOOP pondrá a prueba en Okiturri la elaboración compartida de biofertilizantes para reducir la dependencia de insumos externos y aprovechar los recursos del territorio.
¿Pueden las explotaciones agrícolas y ganaderas elaborar sus propios fertilizantes y compartir los medios para hacerlo? Esta es la pregunta que quiere responder el piloto de biofábrica asociativa que RETSCOOP está preparando en Álava.
La propuesta se presentó el pasado 20 de octubre en el pabellón municipal de San Millán, en el polígono de Okiturri, dentro de la XII Lautada Astea. La jornada reunió a personas productoras y agentes del territorio en torno a una preocupación común: el coste de los insumos externos y las posibilidades de ganar autonomía.
La idea es estudiar cómo la elaboración colectiva de biopreparados para autoconsumo en las explotaciones agrarias puede mejorar la calidad de los suelos y de las producciones. Además de los medios materiales, se pondrán en común conocimientos y experiencia para adaptar los procesos a las necesidades de las explotaciones.
Okiturri, el lugar para empezar
El espacio cedido por el Ayuntamiento de San Millán acogerá los primeros ensayos. Okiturri cuenta con la experiencia de otras iniciativas agroalimentarias impulsadas por el ADR Lautada, como la elaboración de aceites ecológicos de girasol y colza y la limpieza de legumbres locales. Gracias a un convenio firmado con el Ayuntamiento de San Millán se logró adecuar una zona del Pabellón Municipal situado en el polígono industrial de Okiturri en la que se llevará a cabo el desarrollo experimental de la pequeña planta demostrativa.
El piloto servirá para conocer los costes, adquirir los conocimientos técnicos para elaborar, aplicar y testar los bioprepados en los distintos cultivos así como las posibles formas de organizar el trabajo. Reducir gastos y mejorar la salud del suelo son objetivos que habrá que contrastar con los resultados de los ensayos.
Las personas agricultoras y ganaderas participarán tanto en la experimentación como en las decisiones sobre el funcionamiento de la biofábrica. Su experiencia será fundamental para valorar qué funciona, qué necesita ajustes y qué utilidad puede tener en el día a día.
Cooperar para dar continuidad a la iniciativa
La preparación del piloto ha reunido a las seis asociaciones de desarrollo rural de Álava, bajo la coordinación de Arabalanda y con la participación activa de ADR Lautada. El planteamiento es comenzar en una comarca y compartir lo aprendido con las demás. También se han mantenido reuniones con las áreas de promoción económica de la Diputación Foral de Álava para apoyar su desarrollo.
ASLE, socia de RETSCOOP junto con la Diputación, aporta su experiencia en economía social y emprendimiento colectivo. Su acompañamiento ayudará a trabajar la gestión compartida, la conexión con el tejido empresarial y la continuidad de la actividad, teniendo también en cuenta el relevo generacional.
Los ensayos se completarán con talleres en las comarcas alavesas e intercambios con otras experiencias de biofertilización y agricultura regenerativa. Documentar los resultados permitirá valorar si el modelo es viable y en qué condiciones podría extenderse a otros lugares.
RETSCOOP se desarrolla entre 2025 y 2028 con entidades de España, Francia y Portugal y está cofinanciado por la Unión Europea a través del programa Interreg Sudoe. En Okiturri, el siguiente paso será llevar la propuesta a la práctica y comprobar qué puede aportar a las explotaciones alavesas.