El Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC) acogió los días 24 y 25 de marzo el seminario transnacional y taller de transferencia del proyecto Interreg SUDOE BIO4RES, una iniciativa europea orientada a mejorar la prevención y gestión del riesgo de incendios forestales mediante la valorización de la biomasa.
El encuentro reunió a cerca de 30 participantes entre personas expertas, técnicas y representantes institucionales de España, Francia y Portugal, quienes compartieron resultados, experiencias y enfoques innovadores para avanzar hacia una gestión forestal más eficiente, sostenible y adaptada al contexto climático actual.
La jornada fue inaugurada por Adriano Raddi, responsable del Programa de Bioeconomía y Gobernanza y jefe del Grupo de Aprovechamientos Madereros y Biomasa del CTFC, quien puso en valor el papel del centro como institución pública de investigación y transferencia tecnológica en gestión forestal sostenible. Con más de 25 años de trayectoria, el CTFC está adscrito a la Generalitat de Catalunya y forma parte de la red CERCA.
Durante su intervención se presentaron las principales líneas del proyecto BIO4RES, cuyo objetivo es mejorar la prevención y gestión del riesgo de incendios en los bosques del espacio SUDOE mediante la valorización de la biomasa forestal, contribuyendo a reforzar la resiliencia de los ecosistemas sin comprometer sus servicios ambientales, sociales y económicos.
El proyecto está liderado por Nasuvinsa (Navarra) y cuenta con la participación del CTFC (Cataluña), la Union des Communes Forestières du Grand Sud (Francia), Estera Innovation (Francia) y la Comunidade Intermunicipal do Tâmega e Sousa (Portugal), consolidando una red de cooperación territorial clave para abordar de forma conjunta los desafíos forestales en el sur de Europa.
En el ámbito técnico, el investigador Gianni Picchi (CNR-IBE) destacó la necesidad de actuar sobre la acumulación de biomasa “como eje central de la prevención de incendios”, en un contexto marcado por la sequía, el aumento de temperaturas y la falta de gestión forestal. Picchi defendió un enfoque adaptado a cada territorio, combinando herramientas como el pastoreo, el fuego prescrito o la selvicultura preventiva, y subrayó “el papel de la mecanización para mejorar la eficiencia y facilitar la recuperación de biomasa”.
El seminario también sirvió para dar a conocer modelos territoriales innovadores como el proyecto “Bosques del Vallès”, presentado por Laura Oliver, consejera de Emergencia Climática, y Natàlia Tierno, jefa de Servicios Técnicos del Área de Dinamización Territorial del Consell Comarcal del Vallès Occidental. Esta iniciativa impulsa el uso de la biomasa como recurso energético de proximidad, “promoviendo energías renovables, reduciendo emisiones y fortaleciendo el desarrollo local mediante nuevas fórmulas de gobernanza pública”.
Asimismo, Ignasi Castelló, ex responsable de la Oficina Técnica de Prevención Municipal de Incendios Forestales de la Diputación de Barcelona, ofreció una reflexión sobre los principales retos estructurales en la gestión de incendios forestales, señalando la fragmentación de la propiedad, la falta de rentabilidad del sector y la descoordinación institucional como algunos de los principales desafíos. Castelló defendió “la necesidad de priorizar la gestión técnica, la planificación a largo plazo y la prevención activa basada en la gestión del combustible forestal”.
El encuentro puso de relieve la importancia de la cooperación europea y la transferencia de conocimiento como herramientas clave para afrontar un riesgo creciente de incendios forestales en el contexto del cambio climático.