El nuevo marco metodológico del proyecto RESPIRA pone a la comunidad en el centro de los procesos de valorización patrimonial.
La propuesta apuesta por la coconstrucción entre habitantes, administraciones, profesionales del patrimonio y entidades locales, con el objetivo de generar proyectos arraigados en las necesidades y valores de cada territorio.
El modelo incorpora el concepto de apego territorial, entendido como el vínculo emocional, identitario y experiencial entre la población y su entorno.
Esta metodología pretende reforzar la cohesión social, facilitar el diálogo intergeneracional y promover formas de turismo sostenible construidas en concertación con la ciudadanía.
