Los incendios forestales han vuelto a golpear a distintos territorios de España y Francia, obligando a evacuar a miles de personas. Algunos de estos incendios se han cobrado también vidas humanas, y nuestro primer pensamiento es para esas personas, sus familias y los equipos que trabajan sobre el terreno para frenar el fuego.
Más allá de la respuesta a la emergencia, conviene recordar que la prevención empieza mucho antes de que se declare el primer fuego.
Nuestro próxima revista no se centra en los incendios, sino en el trabajo que se realiza durante todo el año para anticipar el riesgo. Hablamos del nuevo índice de peligro IPIF de AEMET, que por primera vez incorpora el estado real de la vegetación y la humedad del suelo, no solo la meteorología; de la vigilancia satelital de RAT_EOS_PC, que añade variables como el relieve o la cercanía a infraestructuras; y de los sensores de campo de SenForFire, capaces de detectar gases y humo en los primeros minutos de un incendio.
Marcelino Núñez (AEMET), Javier Madrigal (CSIC/SenForFire) y Elia Quirós (Universidad de Extremadura) nos explican también algo menos conocido: el reto de calibrar estos sistemas con datos del pasado cuando el clima ya no se comporta como antes, y por qué la tecnología por sí sola no basta si no llega hasta los municipios con menos recursos.
