La estrategia de adopción y transferencia de las soluciones del Living Lab se articula en tres fases complementarias que garantizan su implementación efectiva. En la primera fase, se diseñan los mecanismos de adopción mediante el análisis de capacidades y necesidades de las entidades receptoras, definiendo diferentes niveles de adopción: desde la replicación completa del Living Lab hasta alianzas estratégicas puntuales, formalizados a través de Memorandos de Entendimiento (MOU) y acuerdos de transferencia tecnológica. La segunda fase se centra en la mentoría y capacitación personalizada, proporcionando formación específica según el nivel de adopción y utilizando casos de uso reales para facilitar la comprensión y aplicación de las soluciones tecnológicas, complementada con guías y materiales de soporte. Finalmente, en la tercera fase, se lleva a cabo un acompañamiento activo para la implementación, ofreciendo consultoría individualizada y soporte técnico dedicado, mientras se recopila retroalimentación para mejorar las estrategias futuras y garantizar la sostenibilidad de las soluciones desarrolladas. Este enfoque integral pretende asegurar el éxito la transferencia exitosa, la creación de redes colaborativas y la escalabilidad de las soluciones a otros territorios y sectores.