
El proyecto desarrolla un ecosistema de herramientas de inteligencia artificial para mejorar la identificación temprana de necesidades paliativas y la gestión psicosocial del paciente. El sistema apoya a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones mediante el análisis automatizado de información clínica y psicosocial, la detección de señales de vulnerabilidad y la generación de recomendaciones de actuación. Siempre como apoyo y no como sustituto del juicio clínico profesional.
Se estructura en tres módulos principales: Un sistema de Screening para la detección temprana a partir de datos clínicos y sociales; un motor de síntesis que resume información clínica mediante procesamiento de lenguaje natural (NLP); y un asistente conversacional que responde preguntas frecuentes, orienta a pacientes y cuidadores y realizar un triaje básico.
Además, el modelo incorpora el contexto familiar y la situación del cuidador como factor clave del riesgo psicosocial, teniendo en cuenta aspectos como la sobrecarga, la red de apoyo o dificultades sociales. Esta información influye en la clasificación de complejidad psicosocial y en la generación de recomendaciones.