Ensayo piloto An-Gel – Estrategias para la mitigación de heladas en fruticultura – IPB (Bragança)

Resumen

El ensayo piloto desarrollado en Bragança (Portugal) evalúa estrategias innovadoras para reducir el impacto de las heladas en cultivos frutales. Se analizan dos enfoques principales: el uso de cubiertas vegetales para mejorar el microclima y la aplicación de bioestimulantes para aumentar la resistencia de las plantas al frío. El estudio se realiza en parcelas experimentales con distintos tratamientos y un sistema avanzado de monitorización con sensores y drones. Los resultados permitirán generar conocimiento útil y ofrecer soluciones más sostenibles y viables para mejorar la resiliencia del sector agrícola frente al cambio climático.

Descripción

Contexto

El aumento de la variabilidad climática está provocando una mayor incidencia de fenómenos extremos, como las heladas tardías, que afectan de forma significativa a la agricultura. En regiones del nordeste de Portugal, estas heladas constituyen una de las principales causas de pérdidas productivas en fruticultura, reduciendo tanto el rendimiento como la calidad de los frutos. Además, los métodos tradicionales de protección activa suelen implicar elevados costes, lo que limita su adopción por parte de los agricultores. En este contexto, resulta clave desarrollar soluciones más sostenibles, accesibles y eficientes basadas en estrategias pasivas y en una mejor comprensión del microclima agrícola.

 

Ensayo piloto

El ensayo piloto se lleva a cabo en Bragança (Portugal), en parcelas experimentales gestionadas por el Instituto Politécnico de Bragança (IPB). Su objetivo principal es evaluar estrategias innovadoras para mitigar el impacto de las heladas en cultivos frutales.

El piloto se centra en dos líneas de actuación complementarias:

  • Uso de cubiertas vegetales del suelo, analizando su efecto sobre el microclima, en particular sobre los flujos de calor, la temperatura y la humedad tanto del suelo como del aire.
  • Aplicación de productos bioestimulantes, con potencial para aumentar la resistencia de las plantas a bajas temperaturas.

 

 

Para ello, se implementa un sistema experimental que incluye parcelas con distintos tratamientos y un esquema de bloques aleatorizados. El ensayo se apoya en una monitorización continua mediante sensores (temperatura, humedad, radiación, viento) y una estación meteorológica automática. Además, se incorpora teledetección térmica con drones para caracterizar la variabilidad espacial de la temperatura y analizar el comportamiento térmico del cultivo.

 

Actuaciones e impacto

Las principales actuaciones desarrolladas en este piloto incluyen:

  • Instalación de cubiertas vegetales y comparación de su efecto frente a suelos desnudos.
  • Aplicación experimental de distintos bioestimulantes para evaluar su eficacia frente a heladas.
  • Monitorización intensiva del microclima (suelo y aire) en diferentes niveles.
  • Uso de tecnología avanzada (sensores y drones) para capturar datos térmicos y ambientales de alta resolución.

 

El impacto esperado del piloto es doble:

  • A nivel científico-técnico: generar conocimiento sobre cómo las prácticas de manejo del suelo y el uso de bioestimulantes influyen en la mitigación de daños por heladas, así como mejorar la caracterización del microclima agrícola.
  • A nivel práctico: ofrecer a los agricultores soluciones más sostenibles y económicamente viables para reducir riesgos, optimizar la producción y mejorar la resiliencia de sus explotaciones frente al cambio climático.

En conjunto, este piloto contribuirá al desarrollo de estrategias de adaptación más eficientes, facilitando la transferencia de innovación al sector agrícola.