El aumento de la variabilidad climática está provocando una mayor incidencia de fenómenos extremos, como las heladas tardías, que afectan de forma significativa a la agricultura. En regiones del nordeste de Portugal, estas heladas constituyen una de las principales causas de pérdidas productivas en fruticultura, reduciendo tanto el rendimiento como la calidad de los frutos. Además, los métodos tradicionales de protección activa suelen implicar elevados costes, lo que limita su adopción por parte de los agricultores. En este contexto, resulta clave desarrollar soluciones más sostenibles, accesibles y eficientes basadas en estrategias pasivas y en una mejor comprensión del microclima agrícola.
El ensayo piloto se lleva a cabo en Bragança (Portugal), en parcelas experimentales gestionadas por el Instituto Politécnico de Bragança (IPB). Su objetivo principal es evaluar estrategias innovadoras para mitigar el impacto de las heladas en cultivos frutales.
El piloto se centra en dos líneas de actuación complementarias:

Para ello, se implementa un sistema experimental que incluye parcelas con distintos tratamientos y un esquema de bloques aleatorizados. El ensayo se apoya en una monitorización continua mediante sensores (temperatura, humedad, radiación, viento) y una estación meteorológica automática. Además, se incorpora teledetección térmica con drones para caracterizar la variabilidad espacial de la temperatura y analizar el comportamiento térmico del cultivo.
Las principales actuaciones desarrolladas en este piloto incluyen:
El impacto esperado del piloto es doble:
En conjunto, este piloto contribuirá al desarrollo de estrategias de adaptación más eficientes, facilitando la transferencia de innovación al sector agrícola.