GestEAUr prueba una tecnología solar para eliminar restos de cafeína, ibuprofeno y diclofenaco del agua

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Socios franceses de la Universidad de Perpiñan que participan en el proyecto europeo GestEAUr (Gestión Sostenible del Agua Urbana en el Medio Rural), financiado por el programa Interreg Sudoe, han probado con éxito una tecnología solar para eliminar restos de cafeína, ibuprofeno y diclofenaco en agua. La reutilización de aguas residuales tratadas es una de las grandes respuestas frente a la sequía y la escasez de agua. En Francia, el decreto de 2024 sobre reutilización de aguas residuales regula estas prácticas para garantizar que el agua tenga una calidad sanitaria adecuada para distintos usos, como el riego, la limpieza urbana o algunas aplicaciones industriales.

Uno de los principales retos es eliminar pequeñas trazas de contaminantes que pueden estar presentes en cantidades muy bajas pero aun así afectar a los ecosistemas acuáticos. Para comprobar si las nuevas tecnologías de tratamiento funcionan, el estudio utilizó tres sustancias de referencia: cafeína, ibuprofeno y diclofenaco, todas ellas moléculas que suelen encontrarse en aguas residuales tratadas y permiten medir cómo responde el sistema ante contaminantes con comportamientos distintos.

Los investigadores se centraron en una tecnología que utiliza la luz solar para desencadenar reacciones que degradan estos contaminantes hasta hacerlos desaparecer. Esta solución presenta dos ventajas importantes: aprovecha una fuente de energía renovable y puede actuar sobre compuestos que los tratamientos biológicos convencionales no siempre eliminan por completo. La investigación avanzó por fases, desde el laboratorio hasta condiciones reales.

Primero, se hicieron pruebas en un entorno totalmente controlado, modificando la concentración de las sustancias y la intensidad de la luz para entender cómo se degradaban. Después, el sistema se probó en funcionamiento continuo, con luz artificial y con secuencias que imitaban los cambios de luz solar a lo largo del día.

En una tercera fase, el reactor piloto se ensayó con luz solar real y con agua que contenía cafeína, ibuprofeno y diclofenaco en concentraciones similares a las que pueden encontrarse a la salida de una planta de tratamiento de aguas residuales. Las pruebas permitieron comprobar cómo afectaban al proceso los cambios naturales de la luz, como el paso de nubes o la alternancia entre día y noche.

Finalmente, el sistema se instaló en modo piloto en la planta de tratamiento de aguas residuales de Pau-Lescar, donde se puso en marcha y funcionó durante nueve meses dentro del proyecto GestEAUr. Alimentado directamente con aguas residuales tratadas, operó de forma continua en condiciones meteorológicas reales, con días soleados, cielos nublados, lluvia, altas temperaturas y variaciones estacionales. El estudio valida así el concepto de un fotorreactor solar instalado en suelo y supone un avance hacia el uso de esta tecnología en condiciones reales para mejorar la reutilización segura del agua.

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