Conoce a Baptiste Arati, seleccionado en la tercera convocatoria con su proyecto DEMAKE electronics.
¡Háblanos de ti y de tu trayectoria!
Mi formación es en química de materiales, con un máster en materiales aeroespaciales y un doctorado centrado en encapsulados de nueva generación para electrónica de potencia. A lo largo de mi trayectoria he desarrollado un perfil investigador internacional con competencias transversales en química, ciencia de materiales, ingeniería eléctrica y fiabilidad estadística. He participado en numerosos proyectos orientados a reducir la distancia entre la investigación académica y la aplicación industrial, principalmente en el ámbito de los materiales avanzados para el sector aeroespacial.
Comencé como ingeniero de proyectos trabajando en la sustitución del cromo hexavalente en tratamientos superficiales aeronáuticos, y posteriormente participé en desarrollos relacionados con la unión de materiales compuestos y titanio para sistemas de propulsión aeronáutica más ligeros. Más adelante realicé mi doctorado con Mitsubishi Electric, centrado en materiales autorreparables para electrónica, antes de incorporarme al IRT Saint-Exupéry como ingeniero de investigación, donde trabajé en la transición hacia soldaduras sin plomo para aplicaciones aeroespaciales. Posteriormente impulsé nuevos proyectos y contribuí a orientar la hoja de ruta tecnológica hacia la electrónica sostenible.

Soy químico de vocación y siempre he entendido la química como una ciencia profundamente circular. A lo largo de los años he tenido la oportunidad de participar en el diseño de programas de investigación dedicados al desarrollo de materiales más limpios y sistemas de conversión energética más sostenibles. Llegado a este punto, identifiqué que contaba con los conocimientos necesarios para abordar la sostenibilidad de la electrónica de manera integral, pero también que todavía no existía una solución clara en este ámbito. Por ello, y en un momento en el que mis condiciones profesionales ya no respondían a mis expectativas y disponía del contexto adecuado para asumir riesgos, decidí impulsar estas ideas directamente a través de un proyecto emprendedor.
¿Cómo descubriste SCAIRA?
Del proyecto SCAIRA me habló mi anterior director de tesis doctoral, Gilbert Teyssedre, director de investigación del CNRS, ya que yo estaba muy implicado en el ámbito de la ingeniería sostenible y sabía que estaba buscando nuevas oportunidades. El proyecto despertó mi interés por dos motivos principales. Por un lado, el consorcio cuenta con una fuerte presencia industrial, en particular de socios del sector con los que ya había tenido contacto o que trabajan en ámbitos que conozco bien. Consideré que los retos planteados eran ambiciosos y reflejaban un cambio en las necesidades y en la orientación tecnológica de los grandes usuarios finales. Este era un factor clave, ya que la iniciativa DEMAKE necesita un sólido respaldo de la industria para resultar relevante.
Por otro lado, el programa de aceleración tenía una duración breve, estaba orientado al ámbito geográfico en el que resido y ofrecía un apoyo adecuado para startups en fase inicial. Esto significaba que el lanzamiento de mi empresa podía producirse dentro del periodo en el que aún podía beneficiarme de una compensación pública por mi salario, al tiempo que dispondría de hasta un año adicional de apoyo financiero para empezar a generar un flujo de caja recurrente. En conjunto, las condiciones encajaban bien con mis necesidades.
¿En qué fase se encuentra actualmente tu start-up?
Desde el punto de vista de su estructuración, esta star-tup es todavía solo una idea. No existe aún de manera formal y mi intención es aprovechar el programa para asegurar el mejor lanzamiento posible. Probablemente, necesite empezar antes con un estatus de investigador autónomo para poder responder a solicitudes urgentes previstas hacia junio de 2026.
Desde el punto de vista temático y de posicionamiento, el proyecto está cada vez más definido y está despertando un interés creciente, con varias entidades interesadas en conocer el calendario previsto para la creación de la empresa. El enfoque técnico parece sostenerse bien ante una evaluación general y la necesidad está claramente identificada dentro de la comunidad. Aunque la empresa aún no existe, he identificado ya algunos posibles socios interesados en distintas fases del proyecto: algunos más centrados en la creación intelectual y otros en las operaciones de desmontaje propiamente dichas, previstas para etapas posteriores si la empresa logra consolidarse con el tiempo.
¿Cuál es la naturaleza de tu proyecto y qué problema busca resolver?
El proyecto DEMAKE tiene como objetivo impulsar la circularidad de los productos electrónicos mediante la creación de una hoja de ruta estructurada hacia una economía verdaderamente circular. El principio fundamental consiste en desarrollar una cadena de valor capaz de desmontar y volver a ensamblar dispositivos electrónicos, apoyándose en el desarrollo de una tecnología clave para el reciclaje de encapsulados electrónicos. Esta tecnología ya se ha desarrollado en distintas partes del mundo, pero todavía no se ha consolidado como un mercado propio. La solución propuesta por DEMAKE se centra en aislamientos eléctricos recuperables de altas prestaciones, lo que permite eliminar varios obstáculos tecnológicos que actualmente limitan la circularidad de la electrónica.
Los principales beneficios de este enfoque son los siguientes:
- Mayor durabilidad y posibilidad de reparación en electrónica encapsulada, reduciendo la necesidad de sustitución.
- Desmontaje controlado para la recuperación de materiales críticos, reforzando la soberanía tecnológica y la resiliencia de la cadena de suministro.
- Impulso al desarrollo de nuevas arquitecturas electrónicas (diseños modulares, capas desacoplables, etc.).
El calendario todavía no está completamente definido, pero la idea general de DEMAKE es alcanzar la sostenibilidad financiera en todas sus fases, en función del éxito de cada etapa anterior:
- En un plazo inferior a dos años, espero disponer de ingresos suficientes procedentes de actividades de consultoría para mantener de forma continuada mi actividad como profesional autónomo.
- En un plazo inferior a cinco años, preveo contar con un laboratorio propio dedicado al desarrollo y ensayo de productos de clientes en pequeñas series, con un enfoque centrado en la generación de patentes sobre materiales y procesos que permitan consolidar una posición estratégica en este ámbito.
- Posteriormente, la empresa podría integrarse plenamente en colaboraciones multipartitas para abordar familias específicas de productos, incorporando capacidades industriales a pequeña escala como proveedor.
- A más largo plazo, estos métodos podrían alcanzar una aceptación generalizada y llegar a implantarse como estándares.
¿Qué servicios SCAIRA has elegido?
Servicio 1: Formación legal y administrativa para la creación de start-ups.
Servicio 2: Formación en propiedad intelectual.
Servicios 3 y 4: Oportunidades de financiación pública nacional para startups e innovaciones verdes.
Servicio 13: Preparación del proyecto para su presentación ante la industria y personas inversoras, incluyendo el registro en LOOM.
Servicio 11: Elaboración del plan de negocio y del Business Model Canvas.
Servicio 10: Marketing y comunicación empresarial.
Servicio 14: Encuentros B2B entre start-ups y empresas industriales, y encuentros B2F entre start-ups y personas inversoras.
¿Cuáles son tus objetivos a corto plazo dentro del programa de aceleración?
A muy corto plazo, espero que el programa de aceleración me ayude a estructurar mejor el proyecto, ya que se trata de mi primera start-up. También valoro especialmente el apoyo ofrecido en forma de asesoramiento experto en estas áreas. La participación de socios industriales, especialmente de los sectores aeroespacial y de automoción, resulta igualmente muy valiosa para analizar el proyecto desde una perspectiva crítica y aportar orientaciones sobre las líneas de actuación más adecuadas.
Al finalizar el programa, el objetivo es contar con una estructura jurídica sólida, así como con estrategias definidas en materia de patentes y financiación. Además, disponer de algunos elementos básicos de comunicación, como la página web, el perfil de LinkedIn o el logotipo, será también de gran utilidad.